LA CONDUCTA Y SU IMPORTANCIA EN EL RECONOCIMIENTO DE LAS NORMAS DE
CONVIVENCIA.
Autora:
Carla Gimena Sosa
Filiación
institucional: Sin Institución actual.
Correo
electrónico: carlasosa9318@gmail.com
Palabras
claves
Normas
de convivencia, estilo de crianzas, familias, jardín, trabajar.
Es de común
conocimiento que en el aula para que haya un buen clima el docente debe tener
un buen manejo de grupo, para ello es necesario que tanto docente como alumnos
conozcan y se apropien de las normas de convivencia. Como en el jardín maternal
son niños muy chicos de 45 días a 3 años, se puede creer que no es necesario o
no son importantes las “normas de convivencia” pero son una parte fundamental
del entorno en el que vivimos.
En uno de
mis años de estudiantes, en el tercer año para ser más precisa, me tocó hacer
mis prácticas en un jardín maternal, sala de 3, allí noté que cada vez que la
seño pedía atención o les decía a los niños que no había que gritar, algunos
niños no le prestaban atención a lo que ella pedía, o directamente no la
escuchaban y seguían gritando o jugando. Esto al conversarlo con la docente me
comento que eran niños que no seguían las normas de convivencia, pero que era
un tema que traían desde la casa.
Para poder
trabajar con los niños en el jardín es importante primero conocer el contexto
sociocultural de cada niño, Hoy en día cada familia educa a sus hijos de formas
diferentes.
Según pikler en el libro: qué
entendemos por desarrollo infantil se
entiende al “desarrollo del niño como un proceso complejo en el que
convergen e interactúan factores biológicos, medioambientales, históricos y
sociales” es por ello que sabemos que cada familia tiene diferentes
valores, religiones, comportamientos, costumbres, etc. Que hace que los niños
tengan diferentes conductas y comportamientos, los cuales pueden llegar a
dificultar la enseñanza en el aula por no respetar ni seguir las normas de
convivencia. Se sabe que los niños son “Seres sociales, que necesitan al
otro para crecer y desarrollarse: Los niños se desarrollan como sujetos a partir
de otros, con otros y en oposición a otros; mientras van otorgando sentido y
significado a su entorno, con el que establecen intercambios recíprocos.
Entender al niño como un sujeto social. Significa reconocer que cada niño nace
dentro de una comunidad, marcada por un origen, una lengua, una región
geográfica, valores, cierta manera
de mirar,
sentir, pensar y actuar en el mundo, compartidos por su grupo de pertenencia.
Si bien esta pertenencia establece ciertas condiciones es necesario considerar
que el niño es un ser único” (el valor educativo de los cuidados infantiles
para la atención de los niños y niñas de 0 a 3 años; Rivero Pérez, Planas
Ravenna, Moscoso Rojas, Ochoa Villar, Alipio Saccatoma y Casquino Neyra).
El
ingreso al ámbito escolar es un momento muy significativo para ellos y
representa un cambio muy grande en la vida de los niños. “En
la etapa de 0 a 3 años, tomando lo que nos propone Claudia Soto, la percepción
e influencia de las familias de los niños pequeños en los ámbitos institucionales
es más decisiva que en otras etapas de la escolarización. En general, las
familias conocen muy bien a sus hijos y pueden aportar dichos conocimientos
para asegurar su bienestar y enriquecer los procesos de aprendizaje.”
.
La crianza de los niños es muy importante porque es la que determina el
comportamiento de cada niño. Para conocer la crianza que tienen los niños
debemos aprender los estilos de crianza que son: autoritario, permisivo,
negligente y democrático.
1.
Estilo de Crianza Autoritario:
Este
estilo educativo se basa en la exigencia y la inflexibilidad. Normalmente
hablamos de padres que establecen normas y límites estrictos y que no tienen en
cuenta la opinión de sus hijos. Si las normas no se cumplen de forma exacta, se
aplica el castigo (pueden incluso llegar a emplear la violencia física).
Dialogar con ellos es complicado, y no generan un vínculo afectivo sano con sus
hijos.
2.
Estilo de Crianza Permisivo
En
este caso, hablamos de un estilo de crianza en el que los padres son muy
afectivos, pero no establecen ni normas ni límites (y si los establecen, estos
son poco claros o incoherentes).
No
exigen a sus hijos comportamientos adecuados. Los niños son educados a través
de caprichos, cediendo y cumpliendo sus exigencias para evitar enfados o
pataletas, por ejemplo.
3.
Estilo de Crianza Negligente
Este
estilo de crianza es negativo para el desarrollo de los niños, ya que se
caracteriza por la ausencia de límites y en casos extremos, por el maltrato. La
afectividad hacia los hijos está ausente. A veces son niños que se crían por
terceros (por ejemplo, los abuelos, los tíos...). En otras palabras; los padres
no están implicados en la crianza de los niños y muestran desinterés en su
desarrollo y educación.
4.
Estilo de Crianza Democrático
Se
basa en la construcción y el fomento de una relación cálida, cercana, empática,
respetuosa y amable, de padres a hijos. Los padres que siguen este estilo de
crianza establecen normas y límites claros, justos y coherentes. Son padres
firmes a la hora de cumplir las normas, pero sin dejar de ser flexibles y
tolerantes. Además, ofrecen amor, cariño y cuidado, y escuchan y comprenden las
opiniones y los sentimientos de sus hijos.
Conociendo
los estilos de crianza podemos decir que, Por ejemplo, un niño al cual lo
educaron con crianza permisiva va a ser un niño que no está acostumbrado a que
le hagan seguir normas, ni hábitos, sabiendo lo importantes que son los hábitos
en los niños pequeños, o por ejemplo un niño criado con la educación negligente
no entenderá si lo que se le está diciendo es bueno o malo, Y estos casos serán
con los que más deberemos trabajar. conociendo a los niños su entorno social y
cultural, podemos reforzar o enseñar las normas de convivencias del aula que
son necesarias para poder enseñar en un ambiente de respeto para todos por
igual.
Trabajar
desde el amor y respeto va a ayudar a los niños a entender todo lo que les
queremos enseñar.
En
mi opinión es necesario entonces trabajar las normas de convivencias
conjuntamente con las familias para que también ayuden desde el hogar a
reforzar estas conductas que son importantes en el día a día, por ejemplo, la
escucha, el respeto a los demás, el respeto por los materiales del aula,
propios y los de los compañeros entre otros.
Como
dice Soto, Mateos y Castro en el libro la vida en las
instituciones, “Es importante que las prácticas de crianza se entiendan como un
conjunto de hábitos
y
costumbres con significado dentro del contexto social y cultural en el que se
inscriben. La valoración y modo en que los grupos familiares desarrollan dichas
prácticas está relacionado con sus experiencias vitales. Algunas de esas
experiencias han sido y son fecundas para el crecimiento, y otras no. Educar
entre varios es una oportunidad para recuperar prácticas valiosas y construir
otras en sintonía con los derechos de los niños. En la medida en que toda la
comunidad se involucra en las actividades de crianza, cuidado y educación de
los niños se mejoran las condiciones para el desarrollo infantil y para el acompañamiento
de la trayectoria educativa de todos los niños de la comunidad.”
Es
por todo esto que la idea de Trabajar con las familias en “talleres” resultaría
como una solución para acercar a las familias al jardín y así entre todos
aprendemos las normas de convivencias del jardín, a respetarlas e incorporarlas
de ser necesario en la vida cotidiana.
Trabajaríamos
en un taller de un día, dónde entre todos armaríamos las “normas de
convivencia” podríamos comparar si lo hacemos o no en la casa y comprometerse
como familia e institución en hacerlas cumplir.
Y
cada día en el aula recordaríamos las normas de convivencia, ejemplo: antes de
salir al patio recordaríamos que no hay que correr, no hay que empujar, ni
gritar. Lo mismo para el aula. Reforzaríamos las “palabras mágicas” por favor y
gracias, etc.
Para
finalizar tomaré este fragmento que me parece super importante para trabajar en
las instituciones con las familias, “Las relaciones que se establecen
entre familias e instituciones evidencian vínculos, prácticas, discursos, con
encuentros y desencuentros. integrar a los padres, y a otros adultos
significativos, en el marco de un trabajo conjunto y colaborativo que considere
las responsabilidades propias de cada micro contexto, favorece la coherencia
entre el hogar y las propuestas de atención, y permite sumar esfuerzos en
beneficio de los niños” (oller, 2008).
Siempre que
haya comunicación y vínculos entre escuela y familias se va a poder trabajar
con respeto todos los temas, en este caso el respeto y apropiación de las
normas de convivencias para poder lograr un buen manejo del grupo.
Bibliografía
·
Blog bebés y más, Los 4 estilos
de crianza y su impacto en el desarrollo de nuestros hijos; disponible en: https://www.bebesymas.com/ser-padres/cuatro-estilos-crianza-su-impacto-desarrollo-nuestros-hijos
·
PIKLER, Qué entendemos por
desarrollo infantil. PROMIN. Ministerio de Salud de la Nación.
·
Rivero Pérez, Planas Ravenna,
Moscoso Rojas, Ochoa Villar, Alipio Saccatoma y Casquino Neyra (2013) Ministerio
de Educación. “El valor educativo de los cuidados infantiles para la atención
de los niños y niñas de 0 a 3 años”-Guía de orientación. Lima, Perú.
·
Clase los sujetos de la
educación maternal y los adultos que acompañan: docentes, familia y comunidad.
Del módulo: el sujeto que aprende en la educación maternal-2022.
·
Soto, Mateos y Castro en
Ministerio de Educación de la Nación (2014) La vida en las instituciones. 1ra
edición. Serie “Temas de 0 a 3 años”. Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Comentarios
Publicar un comentario